Veo el cielo oscuro,
el olor a mar absurdo
el mal de la noche enferma
la soledad de la luna llena.
Veo el tormento en la calma
siento el calor del infierno
tengo la mente durmiendo
y en pesadillas solo soñando.
Los arboles en almas convertidos,
en el sendero oscuro de la muerte
entre ángeles y duendes
en mi miserable mente.
Algo bueno tengo,
y no pienso perderlo
el corazón lo tengo enfermo,
y con sus heridas lo entrego.
A quien me lea, me quiera y me aguante,
a quien guarde silencio en el silencio,
a quien le tema al temer y amar
como yo temo...
viernes, 20 de junio de 2008
martes, 10 de junio de 2008
Una Vieja Desnuda
La palabra es una vieja arrugada, una anciana ninfómana que hace de los hombres títeres libidinosos. No necesita de una cama para saltar sobre el alma desnuda de cada hombre, una hoja en blanco es suficiente. Esta prostituta ancestral está hoy quieta, sonríe tiernamente desde su dolorosa pureza y reparte sus últimas caricias pero pensando en el siguiente.
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